La Novela Modernista o de la Generación del 98
En el siglo XX, se inicia una ruptura con el realismo del siglo XIX con la publicación de cuatro obras fundamentales: La Voluntad (Azorín), Camino de Perfección (Pío Baroja), Amor y pedagogía (Miguel de Unamuno) y Sonata de otoño (Valle-Inclán). Estas obras comparten rasgos distintivos:
- Subjetivismo: Obras impregnadas de la visión personal del autor.
- Crisis de valores burgueses: Temáticamente, exploran la decadencia de los valores establecidos.
- Ruptura estructural: Abandonan el diseño tripartito tradicional, acercándose a lo poético y ensayístico.
- Renovación del lenguaje: Buscan la sencillez (Baroja y Azorín), la precisión (Azorín y Unamuno) y la belleza (Valle-Inclán).
Narración en Pío Baroja
Considerado el novelista más puro de su generación, Baroja plasma en sus obras un pensamiento filosófico y una visión crítica de la vida española.
Ideas
Baroja valora la capacidad de observación y la inventiva. Sus novelas describen detalladamente a los personajes y su entorno, con una constante actividad que refleja la nostalgia de la aventura y el fracaso.
Estilo
Prefiere una escritura concisa, con frases cortas y párrafos breves, buscando la claridad y la sobriedad.
Obra
Escribió más de 70 novelas, incluyendo Tierra vasca, La vida fantástica, La lucha por la vida y La raza.
Novelas de Ideas en Unamuno
Unamuno, novelista, poeta, ensayista y dramaturgo, se preocupa por la regeneración de España y la lucha existencial del ser humano.
Novela y Nivola
Tras Paz en la guerra, evoluciona hacia una escritura más introspectiva, centrada en las ideas y la psicología de los personajes. Define sus obras como «nivolas», destacando Niebla, que explora la angustia existencial y el anhelo de inmortalidad. Otras obras relevantes son Abel Sánchez (la envidia) y La tía Tula (la maternidad frustrada). Su estilo se caracteriza por la intensidad emocional y la creación de neologismos.
La Metamorfosis de la Novela Moderna
El siglo XX marca la crisis del realismo decimonónico y la búsqueda de nuevas formas narrativas, afectando al argumento, la estructura y las técnicas.
Argumento y Temas
La acción pierde relevancia, dando paso a digresiones y descripciones que incorporan diversas disciplinas e ideologías. El argumento se vuelve abierto e incierto, explorando la zozobra existencial y la subjetividad de los personajes.
Estructura y Técnicas
Estructura
Se fragmenta la narración en secuencias variables, adoptando técnicas cinematográficas como el montaje y el fundido. Se rompe la linealidad del discurso, acercándose al poema en prosa o al apunte cronístico.
Personajes, Espacio y Tiempo
Se prioriza el mundo interior de los personajes, utilizando el monólogo interior o corriente de conciencia. El espacio se vuelve simbólico y el tiempo se manipula mediante acronías.
El Narrador
Se experimenta con diferentes tipos de narradores: interno (protagonista, testigo o editor), no fiable, externo (con tono irónico o grave) e intrusivo. Se introduce la metaficción, donde el narrador reflexiona sobre la propia escritura.