Poesía: Del Modernismo a las Vanguardias
Modernismo (1888-1916)
El Modernismo hispanoamericano, fruto de la crisis espiritual del siglo XIX, se divide en dos etapas: una de culto a la forma y otra con una poesía más profunda y personal. Se caracteriza por la voluntad de innovación, el individualismo y el cosmopolitismo (París), la evasión en el espacio y el tiempo, el símbolo de elegancia y aristocracia (cisne), la riqueza léxica, la adjetivación y la sensualidad (sinestesia), además de una gran renovación métrica.
Autor destacado: Rubén Darío
Obras destacadas: Azul, Prosas profanas, Cantos de vida y esperanza
Modernismo Español
Elimina la ornamentación y tiende a una mayor profundidad (influencia del intimismo de Bécquer).
Autores destacados: Antonio Machado, Juan Ramón Jiménez
La Poesía de Antonio Machado
Se centra en emociones íntimas y el dolor de los recuerdos. Da importancia al tema del tiempo, a través del cual transmite sus emociones, el tema del sueño o el recuerdo, y el diálogo con símbolos del tiempo (la tarde, el agua, la vida y la muerte).
Poesía del 98
Preocupación social por el pueblo castellano, temas del paisaje, los hombres y la historia, vistos de forma objetiva. Meditación sobre la soledad, la muerte, el tiempo y Dios. Poesía breve y sentenciosa.
Obras destacadas: Campos de Castilla (ediciones de 1912 y 1917), Nuevas canciones
La Poesía de Juan Ramón Jiménez hasta 1917
- Poesía sensitiva: Obras de juventud con pinceladas románticas y modernistas. Sencillez.
- Poesía modernista: Temas típicos del movimiento, adjetivación brillante, sinestesias.
Obras de juventud: Almas de violeta, Ninfeas
Obras de poesía modernista: La soledad sonora, Sonetos espirituales
Poesía intelectual (1916-1936)
Poesía desnuda, pura, dirigida a la minoría, acorde con los postulados del novecentismo. Elementos de vanguardia (verso libre, collage).
Obras destacadas: Diario de un poeta recién casado, Eternidades
Poesía suficiente o verdadera (a partir de 1936)
Poesía más difícil, donde el poeta busca a Dios en la naturaleza y se funde con él. Abandona la forma: el verso se hace casi prosa, con imágenes y oxímoros.
Obras destacadas: Animal de fondo, Dios deseado y deseándote
Luis Cernuda: Etapas, Obras y Estilo
- Primeras poesías (1924-1927): Influencia del modernismo y simbolismo. (Obra destacada: Perfil del aire)
- Égloga, Elegía, Oda (1927-1928): Estilo más clásico, influencia de Garcilaso. (Poema destacado: Elegía)
- Un río, un amor (1929): Influencia del surrealismo. (Poemas destacados: No intentemos el amor nunca, La canción del oeste)
- Los placeres prohibidos (1931): Surrealismo y rechazo de lo socialmente impuesto. (Poemas destacados: Te quiero, Los marineros con las alas del amor)
- Donde habite el olvido (1932-1933): Inspiración en Bécquer. (Poemas destacados: Donde habite el olvido, No es el amor quien muere)
- Invocaciones (1934-1935): Poesía contemplativa y filosófica. (Poema destacado: Soliloquio del farero)
Transición y Poesía del Exilio (1937-1963)
Las nubes (1937-1940)
Poesía de transición que refleja la guerra civil y el exilio. Temas: pérdida de España, búsqueda de identidad, reflexión sobre la historia. (Poemas destacados: Elegía española II, Un español habla de su tierra)
Segunda etapa: Poesía del exilio reflexiva (1940-1950)
Con las horas contadas (1950-1956)
Tono sereno y meditativo. Temas: fugacidad del tiempo, soledad, identidad. (Poemas destacados: Nocturno yanqui, Otras ruinas)
Vivir sin estar viviendo (1944-1949)
Introspección sobre la vida. (Poemas destacados: Alba, Tierra nativa)
Última etapa: Epílogo (1956-1963)
Desde las doradas alturas (1956-1962)
Equilibrio entre tono crítico y aceptación del destino. (Poemas destacados: Días en la noche, Despedida)
El Teatro desde Principios del Siglo XX hasta 1939
- Teatro comercial: Jacinto Benavente, comedia costumbrista, teatro poético.
- Teatro renovador: Generación del 98, Generación del 27.
- Obra de Valle-Inclán: Teatro modernista, ciclo mítico, esperpento.
- Teatro de García Lorca: Inicios, vanguardismo, plenitud (trilogía rural).
La Novela desde 1900 a 1939
Primeros años: Generación del 98
Jóvenes con espíritu crítico, reaccionan contra el realismo y naturalismo del siglo XIX. Buscan la esencia de España en su historia, paisajes y literatura clásica. Estilo sencillo, claro, con precisión léxica y tono reflexivo.
Autores destacados: Miguel de Unamuno (Niebla, San Manuel Bueno, mártir, La tía Tula), Pío Baroja (Camino de perfección, La busca, El árbol de la ciencia), José Martínez Ruiz «Azorín» (La voluntad, Antonio Azorín), Carmen de Burgos (La misión social de la mujer, Puñal de claveles), Concha Espina (Altar mayor), Ramón María del Valle-Inclán (Sonata de otoño, Tirano Banderas).
Segunda década: Novelistas de la Generación del 14
Autores liberales, intelectuales, reformistas, con influencia europea. Preferencia por el ensayo.
Autores destacados: Ramón Pérez de Ayala (A.M.D.G., Tigre Juan), Gabriel Miró (Las cerezas del cementerio, El obispo leproso), Ramón Gómez de la Serna (El doctor inverosímil, creador de las «greguerías»). Ensayistas influyentes: José Ortega y Gasset, Eugenio d’Ors, Gregorio Marañón.
Hacia 1927
Autores con inicios intelectuales, muchos culminan su obra en el exilio, algunos con compromiso social y político.
Autores destacados: Rosa Chacel (Memorias de Leticia Valle), Francisco Ayala (Muertes de perro), Max Aub (Campos), Ramón J. Sender (Réquiem por un campesino español, Crónica del alba), Luisa Carnés (Tea rooms. Mujeres obreras).