Realismo y Naturalismo: Flaubert y Zola
El realismo y el naturalismo son dos movimientos literarios del siglo XIX que buscaron reflejar la realidad de manera objetiva. Gustave Flaubert, autor francés de Madame Bovary, es un exponente clave del realismo. Flaubert, influenciado por la idea de Stendhal de que la novela es «como un espejo», llevó al extremo las posibilidades de la novela realista. Sus novelas se caracterizan por:
- Ficción contemporánea: Los personajes y las situaciones reflejan el mundo de la época.
- Influencia del entorno: Los personajes están moldeados por su contexto social e histórico.
- Protagonismo de la burguesía: Se centra en la burguesía y la clase media.
- Objetividad narrativa: El narrador intenta ser impasible, minimizando su presencia.
- Dominio del lenguaje: Flaubert poseía un control absoluto del lenguaje y sus recursos.
El naturalismo, defendido por Émile Zola, fue un paso más allá del realismo. Se basa en el método científico y las teorías del positivismo determinista. Sus características principales son:
- Protagonismo de la clase trabajadora: Por primera vez, se da voz a los personajes del pueblo trabajador.
- Denuncia social: Se muestran las malas condiciones de vida de la clase obrera.
- Determinismo: Los personajes están determinados por su herencia genética y su entorno.
El Estilo Indirecto Libre
El estilo indirecto libre es una técnica narrativa en la que la voz de un personaje se inserta en el discurso del narrador, quien le cede la palabra de forma indirecta. Es un recurso común en los géneros narrativos.
Autores Catalanes: Del Romanticismo al Siglo XX
Àngel Guimerà (1845-1924)
Àngel Guimerà, nacido en Santa Cruz de Tenerife, se trasladó a Cataluña a los nueve años. Aunque inicialmente desconocía el catalán, se identificó con la cultura y la lengua catalanas, convirtiéndose en un importante poeta y dramaturgo. Su obra se caracteriza por:
- Mundo personal: Escribe sobre sus propias experiencias y sentimientos.
- Temática catalanista: Algunos de sus poemas tienen una intención patriótica catalana.
- Personajes marginados: Refleja su propia experiencia de adaptación.
- Poesía narrativa: Su poesía es argumental y con un gran dominio de la métrica.
- Idealismo y humanismo: Expresa sentimientos íntimos y reivindica posiciones religiosas o catalanistas.
- Teatralidad: Su poesía a menudo incluye monólogos y diálogos, lo que se traslada a su obra teatral.
Su primera tragedia, Gala Plácida, muestra influencias de Shakespeare y Victor Hugo. Mar i Cel (1885) es considerada su obra mejor construida.
Carles Riba (1893-1959)
Carles Riba desarrolló una poesía reflexiva a partir de la experiencia poética del simbolismo. Su trayectoria como poeta e intelectual fue ejemplar, especialmente durante la Guerra Civil. Destaca también su trabajo como traductor (La Odisea, Edgar Allan Poe). Durante su exilio en Francia, escribió Elegies de Bierville, un libro complejo y destacado. Su poesía, influenciada por la experiencia de la guerra y el exilio, se caracteriza por la reflexión sobre la muerte y la necesidad de refugiarse en el recuerdo.
Salvador Espriu (1913-1985)
La poesía de Salvador Espriu refleja el panorama posterior a la Guerra Civil. La pell de toro es un poema con una fuerte faceta civil y reivindicativa, que expresa el sueño de un futuro de libertad, convivencia y paz para los pueblos de España. Espriu alcanzó gran representatividad como poeta nacional catalán, con una poesía de reflexión social y política.
Joan Oliver (1899-1986)
Algunos poemas de Joan Oliver se sitúan en la época del realismo histórico o social de los años sesenta. Su poesía se caracteriza por un talante individualista e insobornable, y por la reflexión sobre sus preocupaciones metafísicas y su propia historia personal.
Josep Pla (1897-1981)
Josep Pla, escritor y periodista, es autor de uno de los proyectos más ambiciosos de la prosa catalana contemporánea. Su obra, de carácter autobiográfico, se basa en la «lucha contra el olvido». Pla se consideraba un memorialista, más que un novelista, y su literatura se centra en la observación y descripción de la realidad. Su escritura es un ejemplo de prosa literaria. Destacan dos obras:
- Girona, un llibre de records (1953): Recuerdos de infancia y adolescencia.
- El quadern gris (1966): Diario de los años 1918 y 1919.
Pere Calders (1912-1994)
Pere Calders es un narrador reconocido por sus cuentos y novelas. La Guerra Civil interrumpió su carrera literaria, y se exilió en México. Allí publicó Cròniques de la veritat oculta (1955), considerado uno de sus libros fundamentales.
Mercè Rodoreda (1908-1983)
Mercè Rodoreda inició su carrera en la Cataluña republicana. De su etapa anterior a la Guerra Civil, solo salvó la novela Aloma, que le dio prestigio. Su obra se caracteriza por:
- Atmósfera histórica: Transmite la atmósfera de un tiempo de cambios sociales, especialmente para las mujeres.
- Carga poética: Su escritura tiene una fuerte carga poética.
- Influencia de la guerra: La guerra aparece como una pesadilla y una muestra de la crueldad humana.
- Narración subjetiva: Utiliza una escritura hablada y próxima al monólogo interior.
En Ginebra, escribió La plaça del Diamant (1962), su novela más conocida. La novela destaca por la habilidad de Rodoreda para reproducir el mundo interior de Natàlia-Colometa, un personaje universal. El éxito de la novela se debe también al gran trabajo de estilo y lingüística. Mirall trencat (1974) es otra de sus obras más logradas. El título sugiere el fin del concepto realista de la ficción como espejo. La perspectiva del siglo XX es parcial y subjetiva; la objetividad no es posible. La evolución novelística de Rodoreda va de la iniciación vital a la ficción como mito, de lo abierto a lo cerrado, de lo realista a lo mágico, de la esperanza al pesimismo. Su obra posterior muestra influencias románticas y simbolistas, con un idealismo mágico, la apología del sueño, elementos maravillosos, la infancia y el retorno a la naturaleza. La simbología en sus novelas incluye motivos como la flor y el jardín, relacionados con la infancia.