El Realismo Mágico y La Casa de los Espíritus
El realismo mágico es una corriente novelística del siglo XX en Hispanoamérica. Representa un intento de renovación literaria, estrechamente ligado a las renovaciones estéticas de las vanguardias europeas y norteamericanas. Surge al descubrir la peculiaridad desde la síntesis de la realidad y la fantasía. El realismo, lo perceptible, era incapaz de abarcar la variadísima realidad del mundo hispanoamericano.
Según Vargas Llosa, «la realidad no tiene límites», puesto que también pertenecen los objetos y sueños. Lo insólito y sobrenatural deja de ser «el otro lado», lo desconocido, y se incorpora a lo real. Se trata de presentar la realidad como si fuera magia.
Describe cosas imaginarias y sobrenaturales como si fueran reales y viceversa. Esto es una seña de identidad de las raíces culturales profundas e indígenas.
En una época donde la corrupción, la tiranía y los vicios se presentan como oficiales, el realismo mágico revierte este axioma: la realidad no es una, y la honradez no es un valor trivial.
A partir de 1959, la literatura se utiliza como una herramienta útil contra las dictaduras.
Rasgos generales del realismo mágico:
- Lo real maravilloso y lo fantástico son un componente que enriquece la realidad. Ante la brutalidad de las dictaduras, irrumpe una atmósfera en la que los personajes ordinarios realizan hazañas o en la que protagonistas heroicos se desenvuelven en una cotidianidad corriente.
- La literatura es experimental, aparecen estructuras complicadas, polifonías y rupturas del tiempo.
- Los escenarios se sitúan en los niveles más duros de la pobreza y marginación social, rurales y donde la concepción mágica y mítica forma parte de la vida.
- La muerte está muy presente en la vida de los personajes, y es posible que si mueren vuelvan a vivir.
- Hay un rechazo del humor en la literatura.
Influencias en La casa de los espíritus:
En la residencia de los Del Valle ya podemos percibir un ambiente fantasmagórico y especial en sus hijas: Rosa, de tez blanca y largo pelo verde, y Clara, sonámbula, inmersa en un mundo interior.
- Lo mágico: premoniciones que se verifican y maldiciones que se cumplen, como el mal de ojo del tío Marcos en Brasil o advertencias del más allá.
- Lo fantástico: se borran los recuerdos y hasta el nombre de las cosas. Trueba olvida a Pancha y a su hijo Esteban, Blanca al conde. Enfermedades como el mutismo de Clara o la aparición de muertos para avisar su defunción, como con la hermana de Trueba.
- Lo milagroso: las levitaciones, telequinesia, tocar el piano cerrado, sanaciones milagrosas como la de Pedro García a Trueba tras el terremoto.
- Lo mítico legendario: apropiaciones o absorciones de otros mitos y citas legendarias: el viejo Pedro García acaba con la plaga de hormigas como un héroe bíblico.
Según Allende, lo que le interesa es la inclusión en la historia narrada de la imaginación y lo esotérico para explicar y sentir mejor la realidad. Por otro lado, episodios y hechos racionales y cotidianos son tomados como extraordinarios.
También toma características como la multiplicidad de narradores buscando dar diferentes puntos de vista de la misma idea y mayor complejidad al texto.
Con la polifonía crea una realidad compleja, el lector, que no conoce la frontera realidad-imaginación, se integra en una nueva realidad formada por la suma de distintas voces que aparecen en el relato.
Utiliza estructuras narrativas no lineales con frecuentes saltos temporales para que el presente se repita o se parezca al pasado.
Isabel Allende en el Marco de la Narrativa Hispanoamericana
Antecedentes y generaciones anteriores (Años 30-40):
La literatura hispanoamericana se renueva a partir de la Segunda Guerra Mundial. Se incorporan nuevas estructuras, estilos subjetivos y un experimentalismo audaz que seguía los modelos de las vanguardias europeas y norteamericanas.
Sufrirá una gran transformación que dará excelentes frutos literarios al añadir elementos procedentes del psicoanálisis y del cine, como la escritura automática y la pluralidad de planos temporales.
En cuanto a la narrativa hispanoamericana encontramos el tradicionalismo que se caracteriza por: ser una forma simplista y lineal en cuanto a narración y estructura, una temática de importancia social costumbrista, regionalista, criollista, indianista y de entorno rural además de un trato sentimental, romántico, propagandístico y fantástico o psicológico.
En Europa podemos destacar a Proust, que introduce la subjetividad, Joyce el cual introduce la experimentación y a Kafka que introduce el pesimismo y el existencialismo.
Obra: Pedro Páramo de Juan Rulfo.
Generación del Boom (Años 60):
Podemos señalar varias tendencias las cuales influyen directamente en La casa de los espíritus:
- Experimentación: Ruptura con las técnicas tradicionales, juegos liberatorios el lenguaje como protagonista. Combina elementos de magia, creencias populares y hechos sobrenaturales posibles en la realidad.
- Novela intelectual: Dice no al compromiso, al honor y al sentimentalismo.
- Pesimismo y existencialismo: Lo absurdo, el conflicto interior.
- Novela política: Recoge problemas sociales y políticos y denuncia dictaduras y encarcelamientos.
- Novela histórica: Pretende desentrañar los enigmas históricos para indagar en sus orígenes.
- Novela psicológica y existencial: Sus protagonistas se preguntan el sentido de la vida, la intimidad del hombre moderno sometido a conflictos cotidianos y a la alineación de la sociedad.
- Autores mayoritariamente masculinos.
Obra: Cien años de soledad de Gabriel García Márquez.
El realismo mágico en el Postboom (Años 80):
Centrada en mostrar una realidad hispanoamericana dominada por la pobreza, el subdesarrollo o las dictaduras. Encontramos tres ejes:
- Testimonio realista: en La casa de los espíritus los personajes-símbolo y el contexto de la realidad hispanoamericana se interrelacionan con una permeabilidad muy lúcida.
- Cultura popular: La casa de los espíritus es una novela sentimental con rasgos de folletín, muy de moda por la presencia masiva de las telenovelas en la sociedad hispanoamericana.
- Feminismo: en La casa de los espíritus es determinante la presencia femenina y la lucha de las mujeres por aumentar su independencia de los valores patriarcales y alcanzar la libertad.
Las características de la Nueva narrativa o postboom son fácilmente reconocibles en La casa de los espíritus:
- Literatura de índole realista: las historias tienen más acción que reflexión y las estructuras narrativas son más sencillas. Esto permite la inclusión de ciertos elementos de la literatura popular como el folletín, que destrona el abuso de los formalismos más vanguardistas.
- Recurrencia a la memoria y uso de hechos históricos y autobiográficos: experiencias, denuncia social, ideológica y política. Por este motivo aumenta el número de novelas de tema histórico: revisionismo histórico, que, eventualmente conduce a la parodia, la distorsión y lo grotesco con el objetivo de reconstruir la historiografía oficial.
- Los límites entre realidad y ficción se difuminan tanto en los personajes como en los narradores hasta lograr la fusión de lo extraordinario con la vida real. De esta manera espíritus domésticos y elementos mágicos o sobrenaturales pasan a formar parte de la cotidianidad, pero con mucho menos protagonismo y en menor escala que en el boom del Realismo mágico.
- Elementos de la cultura juvenil: drogas, sexo, marginalidad, cultura popular como el cine, la moda, el deporte, la televisión, la música de bolero, tango, rock, pop …
- Cierto protagonismo de las mujeres, no se reclutan en la excepcionalidad, sino en el ser humano común: asunción de la humilde cotidianidad como fuente abastecedora de vida.
- Reivindicación del tema del amor e inclusión del humor como integrante de la comunicación cotidiana, especialmente por sus rasgos surrealistas, absurdos, de ruptura de lo esperado o de juegos polisémicos.