Literatura Española y Latinoamericana: Posmodernidad y Realismo Mágico

La Posmodernidad en la Literatura Española (Años 80 – Actualidad)

(Este epígrafe es común a los temas 8 y 10)

Hacia 1980, España, gracias a la Transición Democrática, se consolida como una democracia moderna y un país económica y socialmente avanzado. En la actualidad, España participa activamente en un mundo caracterizado por el multilateralismo, la globalización (de la economía, la información y las costumbres), la alta tecnificación, las desigualdades económicas y los problemas ecológicos, originados por la voracidad de las sociedades de consumo.

En este contexto, la cultura actual ha recibido el nombre de Posmodernidad. Este movimiento intelectual y artístico, surgido a finales de los años 60, rechaza las normas y modelos culturales anteriores, que pretendían un valor universal en el pensamiento y el arte. La Posmodernidad se distingue por el relativismo y el perspectivismo filosóficos, que, en el plano artístico, llevan a rechazar la idea de un concepto absoluto de belleza. El criterio de validez para una obra de arte es el del consumidor que la compra, convirtiendo la cultura en un producto de consumo más.

Características de la Narrativa Posmoderna Española

  • Variedad y dispersión de tendencias: En la narrativa, esto se manifiesta en una enorme diversidad de estilos y enfoques.
  • Desinterés por temas sociales: El escepticismo general y la crisis del pensamiento conducen a un menor interés por la literatura comprometida y los temas sociales.
  • Retorno a lo subjetivo: Se prioriza el análisis del mundo interior frente al mundo externo. Un ejemplo es la novela Juegos de edad tardía de Luis Landero (1948), donde el mundo interior del protagonista refleja una vida tediosa y opresiva.
  • Abandono de fórmulas experimentales: Predominan los argumentos y estructuras cerradas y tradicionales, facilitando la lectura. La fuente de la edad, de Luis Mateo Díez (1942), es un modelo de argumento tradicional con una prosa estilísticamente elaborada.
  • Temas variados: Abundan novelas que exploran el mundo interior del personaje: desolación, fracaso, amor como aspiración enigmática, confusión entre sueño y memoria, etc.
  • Exhibición de la emotividad: Frecuentemente con un fondo autobiográfico, desde una primera persona que se adentra en su propio interior.
  • Estilo lírico y descriptivo: Se tiende a un estilo con un lirismo evocativo, abundantes descripciones y se evita el diálogo en estilo directo. La orilla oscura de José María Merino (1941) ejemplifica esta tendencia.
  • Subgéneros narrativos: Es común adaptar el relato a convenciones de subgéneros populares como la novela rosa, novela negra, relato histórico, etc. Relatos ambientados en la Guerra Civil o posguerra han tenido gran éxito (ej: Beltenebros de Antonio Muñoz Molina (1954), con trama política y elementos de novela negra). Arturo Pérez Reverte (1951) es popular por sus novelas ambientadas en el siglo XVII. Otros novelistas reconocidos son Javier Marías, Javier Tomeo, Almudena Grandes, etc.

El «Boom» de la Novela Hispanoamericana (Años 60 y 70)

En los años 60 y 70, se produce el «Boom» de la novela hispanoamericana, un fenómeno literario de alcance mundial que situó a los novelistas hispanoamericanos en el primer plano de la literatura universal. Coincidieron varios narradores de primer orden, siendo Gabriel García Márquez (Colombia, 1928) el más conocido internacionalmente.

Gabriel García Márquez: Vida y Obra

Gabriel García Márquez se dedicó profesionalmente al periodismo durante muchos años. Su obra narrativa incluye cuentos y novelas, muchas situadas en Macondo, un espacio arquetípico inspirado en su tierra natal y representativo de América Latina. En este espacio, lo real y lo maravilloso se mezclan con naturalidad, convirtiendo a García Márquez en un representante clave del «realismo mágico».

El tiempo es un tema central en sus novelas.

Obras destacadas de Gabriel García Márquez:

  • Cien años de soledad (1967): Establece una relación entre el tiempo mítico (circular, representado por la repetición de las generaciones de los Buendía) y el tiempo histórico (evolución de Macondo desde su estado primitivo hasta la colonización y destrucción por una multinacional). Se narra mediante procedimientos del realismo mágico, con episodios inverosímiles integrados en la cotidianidad.
  • Crónica de una muerte anunciada (1981): Aborda el tiempo existencial como el destino trágico del protagonista, relatado a modo de reportaje.
  • El amor en los tiempos del cólera (1986): Historia de un amor imposible. Florentino Ariza debe renunciar a Fermina por razones económicas, pero enquista su amor hasta que, en la vejez, la consigue. El relato, que comienza *in extrema res* y continúa linealmente, muestra a un personaje que vence los estragos del tiempo mediante el amor.

Además de estas novelas, García Márquez escribió relatos breves, crónicas periodísticas (ej: Noticia de un secuestro) y su autobiografía, Vivir para contarla (2002). Recibió el Premio Nobel de Literatura en 1982.

El Estilo Narrativo de García Márquez

El estilo de García Márquez combina la representación de un mundo cotidiano con la infiltración de lo maravilloso. Lo normal puede ser un misterio que contiene el enigma del tiempo y la existencia, o bien el curso de lo normal se interrumpe por lo maravilloso, que adopta la forma de lo cotidiano. La narración se desarrolla mediante descripciones minuciosas y una forma de contar que retiene el tiempo de la acción para hacerlo más vívido.

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