Fundamentos de Electricidad, Argumentación y Literatura del Renacimiento Español

Generadores Eléctricos

Una corriente eléctrica es el paso de electrones a lo largo de un conducto debido a la diferencia de potencial que crea un generador de corriente. Existen dos tipos de corriente eléctrica y, por tanto, dos tipos de generadores de corriente:

  • Corriente continua (CC): Es el desplazamiento de electrones siempre en el mismo sentido, desde el punto de mayor potencial al de menor potencial.
  • Corriente alterna (CA): Es el desplazamiento de electrones a lo largo de un conductor, cambiando muchas veces de sentido a intervalos regulares de tiempo. Se identifica con el símbolo (~).

Los generadores de corriente eléctrica son aparatos que crean una corriente eléctrica al mantener la diferencia de potencial entre los extremos de un conductor. Los generadores mantienen la diferencia de potencial a través de diferentes medios:

  • Las pilas y baterías producen electricidad a través de procesos químicos.
  • Los alternadores y dinamos generan electricidad por medio de sistemas mecánicos (inducción electromagnética).
  • Las células solares, que aprovechan el efecto fotovoltaico de la energía solar para producir electricidad.

Generadores Eléctricos Químicos

Pilas: Son generadores de corriente continua no recargables, es decir, se agotan al degradarse sus componentes.

Baterías: Son generadores de corriente continua que se pueden recargar.

Generadores Electromagnéticos

Generadores Electromagnéticos de Corriente Alterna

Los generadores electromagnéticos de corriente alterna reciben el nombre de alternadores.

Generadores Electromagnéticos de Corriente Continua

Los generadores electromagnéticos de corriente continua se conocen como dinamos.

Potencia Eléctrica

Es el trabajo que produce el paso de la corriente eléctrica por unidad de tiempo. Su unidad es el vatio (W). La fórmula es: P = V · I (Potencia = Voltaje × Intensidad).

Transformador Eléctrico

Es un dispositivo que convierte la corriente alterna con una determinada tensión e intensidad en otra corriente alterna de tensión e intensidad diferentes.

La Argumentación: Estructura y Tipos

Estructura

La estructura básica de una argumentación consta de:

  • Tesis: La idea u opinión que se defiende.
  • Argumentos: Los datos, hechos o razones que se aportan para defender la tesis.

Tipos de Argumentación (según estructura)

  • Deductiva: Primero se expone la tesis y luego se aportan los argumentos que la apoyan.
  • Inductiva: Primero se presentan los argumentos y se concluye con la tesis.

Tipos de Argumentos (según contenido)

  • Experiencia personal: La tesis se apoya en vivencias personales del autor.
  • Comparación: Se asemeja la tesis con otra idea o situación que se presenta como indiscutible o clara.
  • Cita de autoridad: Se citan las palabras de expertos o fuentes prestigiosas que defienden la tesis.
  • Causa o consecuencia: Se indican las causas que fundamentan la tesis o las consecuencias que se derivan de ella.
  • Opinión general: Las creencias, dichos populares o sentir general de la mayoría justifican la tesis.

Tipos de Conjunciones Coordinadas

  • Copulativas: Indican suma o adición (y, e, ni).
  • Adversativas: Indican oposición o contraste (pero, mas, sino, sino que, sin embargo, no obstante, antes bien, ahora bien).
  • Disyuntivas: Indican opción o elección (o, u, o bien… o bien).
  • Distributivas: Indican alternancia (bien… bien, ya… ya, unos… otros, tan pronto… como).
  • Explicativas: Aclaran o explican lo dicho anteriormente (es decir, esto es, o sea).

La Prosa Narrativa en el Siglo XVI

En el siglo XVI, la narrativa de ficción, concretamente la novela, tuvo gran éxito entre el público de la época. La palabra «novela» no se utilizaba en el sentido actual, sino que se refería a relatos breves, más extensos que el cuento. En esta época se cultivaron varios géneros narrativos:

Subgéneros Narrativos

Novela de Caballerías

Este subgénero, surgido a finales del siglo XV, gozó de un enorme éxito a lo largo de todo el siglo XVI. Narra las hazañas de caballeros andantes. Uno de los más célebres fue Amadís de Gaula, que tuvo numerosas continuaciones, como las tituladas Sergas de Esplandián, Primaleón… También destaca Tirant lo Blanch (‘Tirante el Blanco’), de Joanot Martorell, obra escrita en catalán.

Novela Pastoril

Procede de la Antigüedad grecolatina. Es un relato protagonizado por pastores refinados que conversan en un escenario idílico (locus amoenus) sobre sus desventuras amorosas. Suele incluir poemas y canciones intercalados en la narración. La más conocida es Los siete libros de la Diana, de Jorge de Montemayor.

Novela Bizantina

También es de tradición grecolatina. Este subgénero cuenta la separación de dos enamorados virtuosos y las numerosas pruebas y peripecias que deben superar hasta encontrarse de nuevo. La obra Selva de aventuras, de Jerónimo Contreras, fue una de las más leídas.

Novela Morisca

Narra peripecias amorosas y militares ambientadas en la frontera cristiano-musulmana durante la Reconquista. Los protagonistas, tanto cristianos como musulmanes, son caballeros idealizados que demuestran nobleza y cortesía.

Novela Picaresca

Es un subgénero completamente nuevo en el panorama de la narrativa, surgido en España en el siglo XVI. En ella, un joven pícaro, personaje astuto de condición social humilde, narra en primera persona sus esfuerzos para intentar sobrevivir mediante la astucia en un mundo difícil y hostil. Este género es inaugurado por el Lazarillo de Tormes, de autor desconocido.

El Teatro Renacentista Español

El siglo XVI supone el despegue del teatro en España. Aunque perduran las fórmulas medievales (teatro religioso), se van abriendo paso nuevos tipos de obras y nuevas formas de representación.

Primera Mitad del Siglo XVI

En la primera mitad del siglo XVI, el impulso para el drama viene, como sucede en otros géneros literarios, del interés aristocrático por la cultura. Aparece entonces un teatro cortesano representado en palacios, que incorpora música y baile. Destaca en esta etapa el escritor Bartolomé de Torres Naharro. Además de autor de obras dramáticas, fue un teórico del arte teatral. Dentro de sus piezas se distinguen las comedias a noticia, inspiradas en hechos reales, y las comedias a fantasía, de asunto imaginario.

Segunda Mitad del Siglo XVI

Durante la segunda parte del siglo XVI va surgiendo paulatinamente un teatro profesional a cargo de compañías estables, que empiezan a representar en los primeros corrales de comedias (espacios fijos para la representación). En este desarrollo es fundamental la influencia del teatro italiano. Escritores que también eran autores y directores de compañías itinerantes (como Lope de Rueda) introdujeron en la Península Ibérica las innovaciones de la escena italiana. Imitaron obras de la comedia nueva italiana, aunque concediendo más importancia a su factor cómico. Una creación destacada de este periodo son los pasos, breves piezas cómicas que en un principio formaban parte de la trama de comedias mayores. Poco a poco fueron cobrando independencia y pasaron a representarse en los entreactos de obras más largas. En los pasos destacan especialmente los personajes secundarios (tipos populares como el bobo o el simple). Emplean un lenguaje coloquial y popular en el que el humor reside más en el lenguaje y las situaciones que en una trama compleja.

El Lazarillo de Tormes: Origen de la Novela Picaresca

En 1554 y en tres lugares diferentes (Alcalá de Henares, Amberes y Burgos), aparece publicada una obra anónima que alcanzó mucho éxito: La vida de Lazarillo de Tormes y de sus fortunas y adversidades. Nace así un género nuevo: la novela picaresca. Por primera vez en la narrativa occidental, un personaje de condición humilde cuenta su vida en primera persona, haciendo valer su lucha por la supervivencia en un mundo dominado por la codicia, el individualismo y la insolidaridad.

Características Fundacionales de la Picaresca

El Lazarillo de Tormes tiene una serie de características propias que adoptará posteriormente la novela picaresca:

  • Forma autobiográfica y epistolar: El autor decidió emplear un molde que ya existía, el de la epístola o carta autobiográfica. El protagonista, Lázaro, cuenta su vida en una carta dirigida a un destinatario desconocido, al que se dirige como «Vuestra Merced».
  • Verosimilitud: Empleando este modelo, el autor consigue una apariencia de realidad indispensable para hacer creíble la historia de un humilde pregonero. Se busca reflejar la realidad social de forma cruda.
  • Figura del pícaro: El protagonista, Lázaro, está muy lejos del héroe idealizado de las novelas de caballerías: es pobre, de origen deshonroso, y sobrevive gracias a su ingenio por medio de engaños y astucias. En los relatos picarescos, al igual que en el Lazarillo, el pícaro narra su experiencia y ofrece su visión desencantada del mundo a modo de autobiografía.
  • Estructura abierta: La narración sigue el servicio del pícaro a varios amos, lo que permite mostrar distintos aspectos de la sociedad.
  • Intención crítica y satírica: La obra critica las costumbres, vicios e hipocresía de la sociedad de la época.

Temas Principales

La obra ofrece una dura visión de la sociedad de la época. Aborda críticamente, en ocasiones con tono irónico, temas como la falsa religiosidad y la corrupción del clero, la obsesión por la honra (entendida como la opinión que los otros tienen de una persona, las apariencias) y el hambre, el individualismo y la falta de caridad.

Argumento

El Lazarillo de Tormes se presenta como una carta que su protagonista escribe para explicar «el caso» a un destinatario al que se dirige como «Vuestra Merced». Este «caso», que se conoce al final de la obra, es la dudosa actitud de Lázaro ante la infidelidad consentida de su esposa con el arcipreste de San Salvador, su protector. En el momento en que redacta la carta, Lázaro ha alcanzado, tras muchos esfuerzos, la «cumbre de toda buena fortuna», la mejor posición social a la que podía aspirar con su oficio de pregonero, y decide quitar importancia al adulterio para mantener su estabilidad. Para explicar y justificar este comportamiento final, narrará los duros aprendizajes de su vida desde la infancia.

Estilo

El libro está escrito en un estilo llano, sencillo y directo, propio del ideal estilístico renacentista de naturalidad. El registro coloquial se corresponde con la clase social baja del protagonista y narrador, lo que aporta gran realismo. Son habituales los giros del habla popular, los refranes y un humor a menudo amargo e irónico.

Estructura

La obra aparece dividida en un prólogo y siete tratados, en cada uno de los cuales el protagonista narra su experiencia al servicio de uno o varios amos distintos:

  • Prólogo: Justifica la redacción de la autobiografía como respuesta a la petición hecha por «Vuestra Merced» para que Lázaro explique detalladamente su postura ante «el caso».
  • Tratados I a III: Son los más extensos y detallados. En ellos, Lázaro niño sirve consecutivamente a un ciego, un clérigo de Maqueda y un escudero arruinado en Toledo. Con ellos va descubriendo con sufrimiento y aprendizaje (a menudo a golpes) el mundo hostil al que se enfrenta.
  • Tratados IV y V: Son más breves. Muestran a un Lázaro algo más maduro, que se pone brevemente al servicio de un fraile de la Merced y, posteriormente, acompaña a un buldero (vendedor de bulas falsas).
  • Tratados VI y VII: Narran cómo un Lázaro ya prácticamente adulto entra al servicio de un maestro pintor de panderos (muy brevemente), un capellán, un alguacil y, finalmente, el arcipreste de San Salvador. Con los últimos alcanza sus primeros oficios remunerados (aguador, ayudante de alguacil, pregonero) y mejora su situación económica y social, culminando en su matrimonio y «el caso».

Personajes

La variedad de personajes del Lazarillo, de diferente extracción social, es una muestra de la original integración de realidad y literatura en la obra. Son tipos sociales representativos de la época.

Lázaro

Es un mozo de humildes y deshonrosos orígenes que, para sobrevivir y hacerse un hueco en el mundo, está dispuesto a ejercer diversos oficios y a usar la astucia. La originalidad de la novela consiste en hacerlo protagonista de un libro en el que cuenta su propia vida («nonada» según él), a lo largo de la cual va aprendiendo (proceso de aprendizaje) cuáles son los valores sociales importantes (el dinero, la honra aparente) y cómo funciona el mundo. El ascenso social que consigue al final queda relativizado por su indigna situación como marido consentidor.

Los Amos

Aunque son personajes secundarios vistos a través de los ojos de Lázaro, poseen una personalidad compleja y, en muchos casos, representan una aguda crítica social:

  • El ciego: Primer amo de Lázaro. Astuto, cruel, irascible y suspicaz. Le enseña a Lázaro las primeras y más duras lecciones de supervivencia («más sabe el diablo por viejo que por diablo»). Recoge limosna a cambio de oraciones y remedios populares.
  • El clérigo de Maqueda: Segundo amo. Representa la avaricia extrema y la hipocresía religiosa. Su codicia supone una crítica feroz a la falta de caridad cristiana en algunos miembros del clero. Mata de hambre a Lázaro.
  • El escudero: Tercer amo, en Toledo. Pertenece a la capa más baja de la nobleza (hidalgo). Encarna la obsesión por las apariencias, la honra superficial basada en el qué dirán y la limpieza de sangre, a pesar de su extrema pobreza. Es el único amo por el que Lázaro siente cierta compasión.
  • El fraile de la Merced: Cuarto amo. Se critica su comportamiento mundano y poco ejemplar.
  • El buldero: Quinto amo. Representa el engaño, la estafa y la falsa religiosidad. Vive de vender bulas aprovechándose de la ingenuidad de los fieles cristianos mediante ingeniosos fraudes.
  • El capellán: Séptimo amo. Le da a Lázaro su primer trabajo remunerado como aguador. Representa la iniciativa económica.
  • El arcipreste de San Salvador: Último amo y protector de Lázaro. Le proporciona un trabajo estable como pregonero y arregla su matrimonio con una criada suya. Sin embargo, es el causante de «el caso», ya que se rumorea que es amante de la mujer de Lázaro, lo que mancha la honra del protagonista a cambio de estabilidad. Representa la corrupción y el cinismo del clero.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *