El Superlativo
Hay dos clases de superlativo:
- Absoluto: Enuncia una cualidad que se tiene en grado máximo. Se forma con adverbios (muy pobre) o sufijos (pobrísimo, paupérrimo).
- Relativo: Enuncia una cualidad que se tiene en grado máximo respecto a un grupo (el menos alto de, el mejor de).
También existen los llamados comparativos sintéticos, que derivan del latín. Asimismo, los superlativos sintéticos son aquellos procedentes del latín (óptimo, ínfimo).
El Pronombre
Los pronombres son una clase de palabras cerradas que funcionan en la oración.
Clasificación de los Pronombres
Pronombres Personales
Sustituyen y representan a los nombres y las relaciones personales. Tienen formas tónicas y átonas.
- Formas tónicas: yo, tú, él, ella, ello, mí, ti, sí, conmigo, contigo, consigo, nosotros, nosotras, vosotros, vosotras, ellos, ellas, usted, ustedes.
- Formas átonas: me, te, se, nos, os, le, la, lo, les, las, los.
Pronombres Demostrativos
Todas las formas de los determinantes demostrativos ejercen el papel de pronombres demostrativos solo cuando aparecen sin sustantivo: esto, eso, aquello.
Pronombres Indefinidos
Los pronombres indefinidos propiamente dichos son: nadie, alguien, nada, algo, quienquiera, quienesquiera. También deben considerarse pronombres indefinidos cada uno y cada cual.
Pronombres Numerales
Los pronombres numerales son las formas estudiadas (como determinantes) cuando sustituyen al nombre.
Pronombres Relativos
Los pronombres relativos son palabras que se refieren a un elemento anterior en el discurso, llamado antecedente (que puede ser explícito o implícito).
Formas de los Pronombres Relativos
- que, cual, cuáles, quién, quienes, cuánto, cuánta, cuántos, cuántas.
Pronombres Interrogativos y Exclamativos
Los pronombres interrogativos y exclamativos son tónicos y siempre llevan tilde.
El Verbo
El verbo es una clase de palabra o categoría léxica que presenta las siguientes características:
- Desde el punto de vista formal, el verbo se compone de raíz y desinencias. Estas desinencias se añaden a la raíz significando tiempo, modo, aspecto, persona y número.
- Desde el punto de vista funcional, el verbo es siempre el núcleo sintáctico del predicado de la oración.
El Adverbio
Los adverbios son palabras tónicas, invariables y poseen carácter léxico pleno, es decir, poseen un significado profundo.
Tipos de Adverbios
De Lugar
- Aquí, ahí, allí, allá, lejos, adelante, delante, atrás, adentro, dentro, adonde, donde, cerca, arriba, encima, detrás.
De Tiempo
- Hoy, mañana, luego, entonces, ya, todavía, aún, constantemente, recientemente, nunca, ayer, ahora, enseguida, recién, mientras, temprano, antes, después, cuándo.
De Modo
- Así, bien, mal, mejor, peor, igual, cual, como, según.
De Afirmación
- Así, también, claro, bueno, efectivamente, naturalmente, seguro, evidentemente, verdaderamente.
De Negación
- No, tampoco, nada, nunca, jamás.
De Cantidad
- Nada, mucho, poco, apenas, demasiado, más, menos, tan, muy, bastante, casi, justo, todo, cuanto, sobremanera.
De Deseo
- Ojalá, así.
De Duda, Posibilidad o Probabilidad
- Quizá, quizás, igual, acaso, posiblemente, probablemente, seguramente.
De Exclusión, Inclusión o Adición
- Solo, solamente, únicamente, aun, además.
De Exclamación
- Qué, cuándo.
Hay algunos adverbios que no parecen encajar fácilmente en las categorías anteriores: viceversa, justo, justamente, contrariamente, siquiera, consecuentemente.
Locución Adverbial
Una locución adverbial está formada por dos o más palabras que constituyen un conjunto sintáctico indivisible y funciona como un adverbio. Algunas locuciones inciden sobre la oración entera y se refieren a la actitud del hablante sobre los hechos: a lo mejor, tal vez, puede que.
La Preposición
Las preposiciones son palabras átonas e invariables, es decir, no llevan desinencias. Son:
- a, ante, bajo, cabe, con, contra, de, desde, en, entre, hacia, hasta, para, por, según, sin, so, sobre, tras, durante, mediante, versus, vía. (Nota: ‘salvo’ y ‘excepto’ se consideran a menudo preposiciones, aunque también pueden ser conjunciones o adverbios según el contexto).
La Conjunción
Las conjunciones son una clase de palabras vacías de contenido semántico cuya función es simplemente servir de enlace entre palabras, sintagmas u oraciones.
Conjunciones Coordinantes
Unen elementos que están en el mismo nivel jerárquico, es decir, que realizan la misma función o pertenecen a la misma categoría gramatical.
(Tipos: copulativas, disyuntivas, adversativas, distributivas, explicativas)
Conjunciones Subordinantes
Establecen una relación entre dos proposiciones de distinta jerarquía; una de ellas está subordinada a la otra, es decir, necesita de ella para tener una significación plena.
(Clases: de lugar, de tiempo, de modo, comparativas, causales, consecutivas, condicionales, concesivas, finales)
La Interjección
Las interjecciones son palabras que expresan sentimientos muy vivos (de dolor, alegría, tristeza, etc.). Podemos decir que son reacciones del hablante que se materializan a través de la palabra. Ejemplos: ¡Ay!, ¡Uf!, ¡Bah!, ¡Zas!, ¡Hala!, etc. Aunque se trata de una palabra, comunica un mensaje completo.
Clasificación de las Interjecciones
Interjecciones Primarias o Propias
Son las verdaderas interjecciones, es decir, palabras que solo se han creado para expresar emotividad: ¡Ay!, ¡Uf!, ¡Bah!, ¡Zas!, ¡Hala!, etc.
Interjecciones Impropias
Proceden de otra clase de palabras (nombre, verbo, adjetivo, etc.), pero se utilizan como interjecciones: ¡Ojo!, ¡Cuidado!, ¡Bravo!, ¡Oiga!, ¡Vaya!, ¡Estupendo!, etc.
Locuciones Interjectivas
Son grupos de dos o más palabras que funcionan como interjecciones: ¡Dios mío!, ¡Cielo santo!, ¡Qué horror!, etc.
Referencias Literarias y Culturales
El Ratoncito Pérez
El personaje del Ratoncito Pérez se creó a finales del siglo XIX. Su autor, el padre Luis Coloma S.J., escribió esta historia para el rey Alfonso XIII, que entonces tenía 8 años. Coloma, que también escribió las novelas Pequeñeces o Jeromín, ideó esta historia protagonizada por el ‘Rey Buby’, que era como la reina regente Doña María Cristina llamaba cariñosamente a su hijo Alfonso XIII.
Cuentos de Hadas
El término «cuentos de hadas» (originalmente contes de fées) se aplicó a partir de la obra de Madame d’Aulnoy a finales del siglo XVII. Con múltiples variantes y recogidos por folcloristas, los cuentos de hadas estaban originalmente destinados a audiencias adultas y, en menor grado, a los niños. Comenzaron a asociarse principalmente con ellos desde los escritos de los «preciosistas» y, especialmente, desde que los hermanos Grimm titularan su colección como Cuentos para la infancia y el hogar.
El Panchatantra
El Panchatantra es una antigua colección india de fábulas de animales interrelacionadas en sánscrito, escrita en prosa y verso.
Las Mil y Una Noches
Traducido al francés en el siglo XVIII, Las mil y una noches es una célebre recopilación medieval de cuentos tradicionales del Oriente Medio. El texto relata diversas historias que se van mezclando y añadiendo una dentro de otra, como las muñecas rusas. La historia marco cuenta cómo el sultán Schahriar, tras descubrir la infidelidad de su esposa, decide casarse con una mujer diferente cada día y ejecutarla al amanecer. Una valiente joven llamada Scherezade decide casarse con el monarca y, mediante una estrategia inteligente de narrar historias fascinantes cada noche dejándolas inconclusas, logra posponer su ejecución y, finalmente, salvar su vida y la de las demás mujeres del reino.
Lie Zi
El Lie Zi (Tratado de la Perfecta Vacuidad) es una de las tres obras fundamentales del taoísmo filosófico, junto con el Tao Te Ching y el Zhuangzi.
Fábulas de Esopo
Las fábulas de Esopo fueron supuestamente recopiladas en el siglo IV a.C., aunque esta recopilación se perdió. La principal colección de fábulas atribuidas a Esopo que ha llegado hasta nosotros es la llamada Colección Augustana.
El Asno de Oro
El asno de oro, también llamada Las metamorfosis, es una obra escrita en el siglo II d.C. y es considerada la única novela romana que se ha conservado completa. Su autor es Lucio Apuleyo, un autor muy admirado que no limitó su trabajo al ámbito de la literatura, sino que también se interesó en campos como la retórica, la religión y la filosofía. El protagonista es un joven llamado Lucio que, obsesionado con la magia, es transformado accidentalmente en asno. Incapaz de hablar pero conservando sus facultades intelectuales, sufre diversos tipos de maltrato, siendo víctima y testigo de la brutalidad humana, especialmente de la clase alta sobre los esclavos y personas con menos recursos.