La Poesía de la Generación del 27
Los rasgos que permiten considerarlos dentro del mismo grupo son:
- Sus fechas de nacimiento cercanas en el tiempo (entre 1891 y 1905).
- La poesía de Góngora como referente.
- La predilección por la metáfora como instrumento expresivo.
- Una amplia formación literaria.
- Su relación de amistad.
- Los lugares comunes en los que convivieron (especialmente, la Residencia de Estudiantes).
- Colaboraron en varias revistas literarias.
- Tuvieron maestros comunes, especialmente Ortega y Gasset en cuanto a la renovación estética y Juan.
- Fueron incluidos por Gerardo Diego en una antología.
- A excepción de Gerardo Diego, todos mantuvieron actitudes liberales en política y casi todos apoyaron la República.
Los miembros del grupo compartían unos gustos estéticos similares (el interés por la pureza estética) y unas influencias dispares que iban desde las vanguardias europeas a autores como Juan Ramón Jiménez, Unamuno, Ramón Gómez de la Serna, Machado, etc.
Los Poetas de la Generación del 27
Pedro Salinas
PEDRO SALINAS tiene tres etapas:
- La de poesía pura está influenciada por Juan Ramón Jiménez y por el futurismo.
- La poesía amorosa, con La voz a ti debida y Razón de amor le consolidan como el gran poeta del amor.
- En la poesía del exilio adquiere un compromiso social, con obras como El contemplado. Su métrica es muy libre, usa un léxico coloquial y sencillo y frases simples.
Jorge Guillén
JORGE GUILLÉN engloba su obra en un título: Aire nuestro. En su primer poemario, Cántico, expresa su entusiasmo ante el mundo con una poesía antirromántica. En Clamor protesta contra los horrores y miserias del mundo con el dolor como tema central. Homenaje son poemas dedicados a destacadas personalidades. Es el máximo representante de la poesía pura, con estilo muy depurado, con supresión de palabras innecesarias.
Gerardo Diego
GERARDO DIEGO escribe en obras como Sonetos a Violante o Versos Humanos unos poemas populares y tradicionales con temática variada y estrofas clásicas. En Imagen y Manual de espumas se decanta por la vanguardia, sobre todo el Creacionismo.
Vicente Aleixandre
VICENTE ALEIXANDRE también tiene tres etapas:
- Con la poesía surrealista intenta unir al ser humano con la naturaleza. Obras como Espadas como labios, La destrucción o el amor y Sombra del paraíso.
- Historia del corazón pertenece a una poesía más solidaria y comunicativa con los demás, que abandona el surrealismo.
- Ya una tercera etapa de poesía meditativa es más filosófica y reflexiona sobre el sentido de la existencia y del mundo.
Rafael Alberti
RAFAEL ALBERTI enmarca su obra en la nostalgia de lo que pierde con los años: su pueblo, el mar y España. Marinero en tierra, un canto a la pérdida de sus raíces, pertenece a su poesía neopopular y neotradicional. También escribe poesía culta y, en ocasiones, con temas futuristas. En la poesía vanguardista, sobre todo surrealista, transmite sus contradicciones internas, sus pensamientos y su dolor, en obras como Sobre los ángeles.
Federico García Lorca
FEDERICO GARCÍA LORCA: en su poesía destacan temas como la muerte ineludible y el amor como frustración que desemboca frecuentemente en la tragedia. Lorca estaba atormentado por la angustia, la imposibilidad de comprender el mundo, la soledad y la pasión frustrada. Se distinguen varias etapas en su obra:
- Primera etapa (1921-1928): está influenciado por las tendencias modernistas, populares y surrealistas. Destacan Libro de poemas, Canciones, Poema del cante jondo y el Romancero gitano.
- Segunda etapa (1929-1936): con Poeta en Nueva York cambia claramente de estilo y se decanta por la conciencia social. Pesimista, Lorca presenta al hombre como víctima de su propia creación, retrata la deshumanización de la gran ciudad y vuelve a apoyar a una clase marginal, la raza negra. De esta etapa son también Diván de Tamarit, Llanto por Ignacio Sánchez Mejías y los Sonetos del amor oscuro.
En su estilo es importante un aparente costumbrismo en el que fusiona lo culto y lo popular, la simbología, y una original concepción del ritmo en el verso.
Luis Cernuda
LUIS CERNUDA: su producción está marcada por su carácter hipersensible y por su homosexualidad, que explica su aislamiento. En su poesía surrealista expresa su mundo interior y la rebeldía del que elige el amor prohibido. En la poesía del exilio es más objetivo y meditativo, reflexionando sobre la realidad. Desolación de la quimera pertenece a una poesía personalizada.
Dámaso Alonso
DÁMASO ALONSO: su obra fundamental, Hijos de la ira. Sus poemas son un grito de queja constante y obsesivo contra la miseria moral, la injusticia y el odio.
Miguel Hernández
Tampoco podemos olvidar a MIGUEL HERNÁNDEZ, al que algunos críticos incluyen en la Generación del 27 por razones estéticas y otros en la Generación del 36 por razones históricas. Dominador de una gran técnica poética y un tono vigoroso y angustiado. De su etapa vanguardista o gongorina destacamos El rayo que no cesa, un conjunto de sonetos donde se encuentran las obsesiones del poeta por el amor, la vida y la muerte. La última etapa, escrita en la guerra o el cautiverio, supone un antecedente extraordinario de la poesía social o comprometida, por ejemplo con obras como Cancionero y romancero de ausencias y Viento del pueblo.