Estudio de «Nada» de Carmen Laforet: Perspectivas sobre la Posguerra Española

Estudio de Nada de Carmen Laforet

Registro lingüístico

Como es propio de los artículos de opinión, el texto «…» emplea el registro lingüístico estándar, que es una mezcla del registro formal o culto y el coloquial-familiar. El primero es el dominante y se manifiesta en la corrección ortográfica y gramatical y en la coherencia y complejidad sintáctica, como en la larga frase «…». En cuanto al vocabulario, emplea términos de nivel culto, como «…», «…». También muestra precisión léxica, con empleo de sinónimos: «…», «…».

El registro coloquial se emplea para acercarse al nivel del lector medio y se manifiesta en el empleo abundante de vocabulario informal («…», «…»), las frases hechas («…», «…»), la oración sin verbo principal («…»), oraciones interrogativas («…») y exclamativas («…»), interjecciones («…»), etc.

Género textual

Dentro del ámbito de uso periodístico, el texto pertenece al género de la columna de opinión, un texto firmado donde el autor («…») manifiesta su postura ante un asunto de actualidad («…»).

Según su tipología, es un texto argumentativo que defiende una tesis mediante argumentos de ejemplificación (los desdoblamientos como «…»), de tipo racional (el principio de naturalidad del lenguaje, por ejemplo), de analogía (el símil de la lengua y la piel).

Como es propio de la columna, desarrolla la función expresiva del lenguaje: usa la primera persona en «…», «…», y el vocabulario valorativo: «…», «…». También desarrolla la función apelativa («…», «…»).

Adopta además una libertad de estilo que se manifiesta en la mezcla de registros (hay cultismos como «…», «…», y coloquialismos como «…», «…») y la función poética (muy interesante es el símil de «…» con «…»).

Vida y personalidad de Carmen Laforet

Carmen Laforet nació en Barcelona en 1921, pero pasó parte de su infancia en Gran Canaria. La muerte de su madre y la mala relación con su madrastra marcaron su vida. Estudió Filosofía y Letras en Barcelona y luego se trasladó a Madrid, donde comenzó su carrera literaria.

En septiembre de 1943 escribió Nada, su primera novela, que ganó en 1944 la primera edición del Premio Nadal. La obra tuvo un gran éxito y la consolidó en el mundo literario. A pesar de que Nada tiene elementos autobiográficos, Laforet aclaró que no se retrató directamente en la historia.

Se casó con el periodista Manuel Cerezales en 1946 y tuvo cinco hijos, pero en 1970 se separó. Su personalidad se caracterizaba por la independencia personal, cierta fobia social, inseguridad y perfeccionismo. En sus últimos años, sufrió alzhéimer y falleció en 2004 en Madrid.

Obra de Carmen Laforet

Carmen Laforet organizó su obra en dos proyectos literarios principales en forma de trilogías, además de escribir otras novelas independientes.

Su primera trilogía no tiene un título general y presenta personajes diferentes en cada obra. Dentro de ella se encuentra La isla y los demonios (1952), que sigue la historia de Marta Camino, una adolescente de Gran Canaria que enfrenta conflictos sentimentales y se traslada a Madrid después de la Guerra Civil, conectando con Nada.

La segunda trilogía, titulada Tres pasos fuera del tiempo, incluye La mujer nueva (1955), que ganó el Premio Nacional de Literatura y está inspirada en la conversión religiosa de la autora. También forma parte de esta trilogía La insolación (1963), considerada por muchos su obra maestra, en la que narra tres veranos en Menorca. La tercera novela, Al volver la esquina, trata sobre el reencuentro de personajes adultos en Madrid. Aunque Laforet entregó el manuscrito corregido, detuvo su publicación, que solo se realizó póstumamente en 2004. La trilogía quedó incompleta, ya que la última obra prevista, Jaque mate, nunca fue publicada.

Además de estas trilogías, Laforet escribió siete novelas cortas, veintidós relatos, libros de viajes y artículos literarios, consolidando una trayectoria variada y reconocida en la literatura española.

Contexto histórico

El texto describe la situación de España en la posguerra (1939-1954), destacando la profunda depresión económica, el deterioro de las condiciones de vida y el auge del mercado negro. Ante el aislamiento internacional tras la Segunda Guerra Mundial, el régimen franquista adoptó una política económica autárquica, basada en la autosuficiencia y sin recurrir a ayudas externas.

En los años 60, con el Plan de Estabilización, la situación mejoró, impulsando el desarrollo económico y elevando el nivel de vida. Sin embargo, la clase media seguía siendo reducida, y la falta de libertades políticas y personales persistía, lo que generó oposición al régimen.

Contexto literario: La novela de posguerra

El texto describe la evolución de la novela española de posguerra, dividiéndola en tres corrientes principales:

  1. Novela del exilio: Escrita por autores que abandonaron España tras la guerra, como Ramón J. Sender, cuya obra Réquiem por un campesino español refleja la represión franquista.

  2. Novela conformista: Representada por Wenceslao Fernández Flórez y Rafael García Serrano, quienes idealizaban el régimen franquista. Otra obra representativa es Los cipreses creen en Dios (1953) de José María Gironella, la novela española más leída de ese año, que muestra la vida de una familia de clase media durante la Segunda República.

  3. Novela existencial: Enfocada en el malestar, angustia y frustración de los personajes, con autores como Camilo José Cela (La familia de Pascual Duarte), Miguel Delibes (La sombra del ciprés es alargada) y Carmen Laforet. Esta corriente profundiza en el análisis psicológico de los protagonistas y sus conflictos internos.

Estilo y lenguaje de Nada

Estilo literario

  • Sencillo y directo: A pesar de la riqueza descriptiva, el estilo es claro y sin excesos retóricos.
  • Subjetivo e introspectivo: La narración en primera persona desde la perspectiva de Andrea permite un tono intimista y reflexivo.
  • Influencia existencialista: La novela refleja un profundo sentimiento de angustia y alienación, característico de la literatura de posguerra.
  • Riqueza en descripciones: Destaca la atmósfera opresiva de la casa de la calle Aribau en Barcelona, con un tono sombrío y decadente.

Lenguaje

  • Realista y expresivo: Usa un lenguaje accesible, pero con gran poder evocador en la descripción de ambientes y emociones.
  • Simbólico: La oscuridad, la suciedad y el hambre representan el estado emocional de Andrea y la situación del país.
  • Diálogos naturales: Reflejan el habla cotidiana, transmitiendo el ambiente de tensión y miseria en el que se desenvuelven los personajes.

Narrador y tiempo narrativo de Nada

El narrador es protagonista y en primera persona. Andrea, la protagonista, relata los hechos desde su propia perspectiva, lo que aporta subjetividad, intimismo y profundidad psicológica. Al ser un relato personal, el lector accede a sus emociones, pensamientos y percepciones sobre la realidad que la rodea.

Tiempo narrativo

  • Tiempo externo: La historia transcurre durante un año, desde la llegada de Andrea a Barcelona para estudiar en la universidad hasta su partida. Esto coincide con la posguerra española, un contexto de crisis y decadencia.
  • Tiempo interno: La narración sigue un orden cronológico lineal, aunque hay momentos de retrospección y recuerdos que enriquecen la historia.
  • Tiempo verbal: Predomina el pasado, ya que Andrea cuenta los hechos después de haberlos vivido, lo que le permite reflexionar sobre ellos.

En resumen, el uso del narrador protagonista y la estructura temporal lineal con algunas evocaciones del pasado contribuyen a la sensación de nostalgia, opresión y desencanto que define la novela.

Temas de Nada

  1. Búsqueda frustrada de la felicidad

    • Andrea llega a Barcelona con la ilusión de una nueva vida llena de oportunidades, pero pronto se enfrenta a la miseria, la violencia y la soledad. Su anhelo de estabilidad y felicidad se ve frustrado por la hostilidad de su entorno y su incapacidad para encontrar un lugar en el mundo.
  2. Deseo de liberación femenina

    • La protagonista busca independencia en una sociedad que restringe a las mujeres. Su deseo de autonomía y libertad personal choca con las dificultades económicas y las normas impuestas por su familia y la sociedad de la época.
  3. Crítica social y contexto histórico

    • La novela refleja la España de posguerra, marcada por la pobreza, el hambre y la represión. A través del ambiente opresivo y el contraste entre clases sociales, Laforet critica la desigualdad, la hipocresía y la falta de oportunidades en un país devastado por la guerra.

Estos temas hacen de Nada una obra clave para entender la frustración existencial y la lucha por la libertad en el contexto de la posguerra española.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *