Épica Castellana, Cid, Romances y Celestina: Literatura Española del Siglo XV

La Épica Castellana: Los Cantares de Gesta

Entre los siglos XII y XIV surge en la Península Ibérica un tipo de literatura dedicada a ensalzar las hazañas de los grandes héroes medievales, llamada cantares de gesta, transmitida oralmente por los juglares. Son extensas narraciones en verso, generalmente anónimas.

Sus rasgos principales son:

  • Narran sucesos históricos, a veces mezclados con elementos legendarios.
  • El protagonista es siempre un noble caballero, convertido en un modelo de virtudes con características positivas.
  • Métrica: Versificación irregular, aunque predominan los versos de 14 o 16 sílabas divididos en hemistiquios por una pausa central (cesura). La rima es asonante.
  • Objetivo: Informar sobre los principales acontecimientos bélicos y sociales, y enseñar pautas de comportamiento que sirvieran de modelo a la sociedad.

El Cantar de Mio Cid

Es el cantar de gesta castellano más extenso conservado y de carácter anónimo. Relata las hazañas de Rodrigo Díaz de Vivar, el Cid Campeador. Se considera la primera gran obra literaria en lengua castellana.

No se conoce la fecha exacta de su composición, pero se conserva en un manuscrito copiado en 1307 por un copista llamado Per Abbat. Algunos estudiosos defienden la teoría de que fue compuesto por dos juglares distintos en el siglo XII.

Presenta un marcado carácter juglaresco y una notable sencillez estilística.

Los Romances

A mediados del siglo XIV, los episodios más destacados de los cantares de gesta comenzaron a narrarse de forma independiente, dando origen a los romances.

Métrica: Cada uno de los hemistiquios del cantar de gesta se convirtió en un verso octosílabo en el romance. De esta forma, los versos pares conservan la rima asonante original, mientras que los impares quedan sueltos (sin rima).

Los romances se caracterizan por:

  • Su fuerte carácter oral y popular.
  • El fragmentarismo: Suelen centrarse en un momento intenso de la acción.
  • Su sencillez y sobriedad de recursos estilísticos.

El Teatro en la Edad Media

Las primeras manifestaciones teatrales en la Edad Media tuvieron un carácter eminentemente religioso, vinculadas a las celebraciones litúrgicas, y buscaban potenciar el sentimiento de comunidad cristiana.

La única obra teatral castellana de esta época que se conserva casi completa es el Auto de los Reyes Magos (siglo XII).

Posteriormente, junto al teatro religioso, surgió un tipo de teatro profano, representado por juglares y vinculado a festividades populares, que evolucionó hacia representaciones más complejas y se trasladó a las plazas públicas.

La Celestina

La autoría de La Celestina (originalmente titulada Tragicomedia de Calisto y Melibea) se atribuye mayoritariamente a Fernando de Rojas. No obstante, en el prólogo, el propio Rojas afirma haber encontrado el primer acto ya escrito y haber decidido continuar la obra.

Aunque su género literario es debatido (algunos la consideran una novela dialogada por su extensión y complejidad), su carácter fundamentalmente dramático o teatral es innegable, dado que la acción avanza a través del diálogo y se emplean recursos como los apartes.

Fue escrita a finales del siglo XV, una época de transición donde comienzan a manifestarse características del Renacimiento. Esto explica la singular combinación en la obra de elementos todavía medievales con otros ya plenamente renacentistas.

Contexto Histórico y Cultural del Siglo XV

Contexto General

El siglo XV estuvo marcado por fuertes transformaciones y crisis heredadas del siglo anterior, como las secuelas de la Peste Negra, que había asolado Europa mermando considerablemente su población, y una profunda crisis económica agravada por malas cosechas.

Ámbito Político

En los reinos peninsulares se percibió una cierta degradación de la institución monárquica y del sistema feudal, lo que provocó tensiones y enfrentamientos entre distintas facciones nobiliarias, y de estas contra el poder real.

Tanto en la Corona de Castilla como en la de Aragón reinaban miembros de la dinastía Trastámara. El siglo culminó con la unión dinástica de ambas coronas bajo los Reyes Católicos, Fernando II de Aragón e Isabel I de Castilla.

Este periodo fue testigo de acontecimientos cruciales para la historia peninsular:

  • 1478: Instauración de la Inquisición española.
  • 1492: Conquista del Reino nazarí de Granada, expulsión de los judíos y llegada de Cristóbal Colón a América.

Ámbito Socioeconómico

Se produjo un notable auge de las ciudades y la consolidación de un nuevo grupo social: la burguesía.

Vinculada a actividades mercantiles y financieras, la burguesía logró amasar fortunas considerables, a veces superiores a las de ciertos sectores de la nobleza, lo que le permitió acceder y fomentar la cultura artística y literaria.

Paralelamente, parte de la nobleza también incrementó su dedicación a las letras y al mecenazgo cultural.

Ámbito Cultural e Influencias

Fue un siglo de intensa circulación de influencias culturales por toda Europa.

En Italia se desarrollaba plenamente el Renacimiento, y desde allí se difundió la obra de importantes escritores italianos de los siglos XIII y XIV, como:

  • Dante Alighieri: Figura clave del Dolce Stil Novo y autor de la Divina Comedia, poema alegórico que narra su viaje por el Infierno, el Purgatorio y el Paraíso, guiado por el poeta latino Virgilio y por su amada Beatriz.
  • Francesco Petrarca: Poeta que popularizó el uso del soneto y el verso endecasílabo en su obra cumbre, el Canzoniere.
  • Giovanni Boccaccio: Renovador de la prosa narrativa con su Decamerón, una colección de cien cuentos.

En los reinos peninsulares, la tradición literaria medieval seguía teniendo un peso considerable, y la influencia directa del Renacimiento italiano no se hizo sentir de forma generalizada hasta la segunda mitad del siglo XV y, sobre todo, a principios del XVI.

Características Generales de la Literatura del Siglo XV

En la literatura castellana del siglo XV convivieron principalmente dos grandes corrientes:

  • La pervivencia de la tradición medieval, tanto popular (continuación y auge del Romancero) como culta (poesía didáctica y moralizante).
  • La paulatina introducción de las novedades procedentes de Italia y del incipiente humanismo renacentista, de la mano de los autores previamente mencionados (Dante, Petrarca, Boccaccio). Esto dio lugar al desarrollo de una poesía culta de corte italianizante, que incorporó temas como el amor cortés refinado y recursos como la alegoría de inspiración clásica y dantesca.

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