El Quijote: Propósito, Argumento y Estructura de la Obra Cumbre de Cervantes

El Propósito de la Obra

Cervantes, con El Quijote, se opone a los libros de caballerías, criticando su fantasía e inverosimilitud. Señala la falta de verosimilitud, característica ausente en las obras preclásicas, evidenciada en:

  • La presencia de personajes planos, sin evolución psicológica, como si estuvieran hechos con una plantilla.
  • La referencia a hazañas imposibles, ancladas en un tiempo indefinido y fantástico, sin situar esa fantasía en una mente lúcida.
  • Descripciones de lugares exóticos o remotos en un tiempo inexistente.

Frente a esto, Cervantes explora las innumerables posibilidades que ofrece la naturalidad, la acción creíble o verosímil y un humor pertinaz que hace continuos guiños al lector. El propósito fundamental detrás de la publicación de El Quijote era que, tras su aparición, no se escribieran más libros de caballerías. Su gran valor reside en la parodia.

Considerada la más grande novela de todos los tiempos, El Quijote es una obra de humor, una burla del idealismo humano, una destilación de amarga ironía y un canto a la libertad. Ofrece una rica imagen de la sociedad española entre los siglos XVI y XVII, presentando personajes de todas las clases sociales que representan diferentes profesiones y ocupaciones, mostrando costumbres y creencias populares.

Los dos personajes centrales, Don Quijote y Sancho Panza, representan dos ideologías predominantes. Mientras Sancho se guía por valores materiales, Don Quijote se dedica a la defensa de un ideal asumido libremente. No son figuras contrarias, sino complementarias, que muestran la complejidad de la persona humana, materialista e idealista a la vez.

Argumento y Estructura Externa

Primera Parte (1605)

Cervantes presenta a un hidalgo cincuentón, Alonso Quijano, que enloquece por la lectura excesiva de novelas de caballerías y decide hacerse caballero andante en el mundo real de la España de principios del siglo XVII. Se inventa una amada (Dulcinea del Toboso) y, montado en su famélico caballo (Rocinante), inicia su primera salida. Es armado caballero en una venta que confunde con un castillo, mientras los demás huéspedes se burlan de él. Tras un accidentado regreso a casa, busca la ayuda de un escudero, eligiendo a un labrador vecino, Sancho Panza, a quien promete el gobierno de una ínsula si le acompaña.

En la segunda salida, los dos protagonistas vivirán juntos numerosas y desastrosas aventuras. Después de diversos avatares, los vecinos de Don Quijote (el cura y el barbero), mediante un engaño, consiguen llevarlo de vuelta a casa. La primera parte concluye con el anuncio de una tercera salida.

Esta parte se caracteriza por ser una suma de aventuras cuyo hilo conductor es la presencia del hidalgo y su escudero, con acontecimientos que se suceden rápidamente. La trama principal se ve interrumpida en varias ocasiones por narraciones ajenas al hilo argumental principal, que desarrollan historias de corte pastoril, bizantino y morisco. Esta técnica narrativa se denomina interpolación.

Dentro de cada episodio, la estructura narrativa suele seguir un patrón: diálogo inicial entre Don Quijote y Sancho, desarrollo de la aventura y diálogo posterior entre ambos comentando lo sucedido.

Segunda Parte (1615)

Se narra la tercera salida. En esta parte, Sancho ve cumplido su deseo de ser gobernador de una ínsula (un cargo que le otorgan unos duques como parte de una burla). A pesar de demostrar buen juicio como gobernante, se cansa pronto y vuelve junto a su amo. Finalmente, Don Quijote será vencido en Barcelona por el Caballero de la Blanca Luna (quien es en realidad su vecino, el bachiller Sansón Carrasco disfrazado). Derrotado y obligado a regresar a su pueblo, recupera la cordura en su lecho de muerte y fallece como Alonso Quijano, el Bueno.

Aunque todavía se incluye algún episodio intercalado (como las bodas de Camacho), la estructura narrativa de esta segunda parte es más homogénea y centrada en las peripecias de los protagonistas.

Estructura Interna de la Obra

La obra presenta una composición itinerante y circular. Comienza en un punto (la aldea) y, después del desarrollo de la acción (las salidas y aventuras), vuelve al punto inicial. El hidalgo se transforma en caballero, busca aventuras y recorre distintos lugares de La Mancha, Aragón y Cataluña. El personaje realiza tres salidas que se inician y terminan en su aldea.

Este movimiento físico se corresponde con un proceso psicológico también circular, que va de la cordura inicial a la locura y, finalmente, al retorno a la cordura antes de morir. Las tres salidas presentan estructuras similares o paralelísticas:

  • Preparación y salida de la aldea.
  • Aventuras durante el trayecto y en los lugares donde se detienen.
  • Vuelta (voluntaria o forzada) a la aldea.

Tipos de Aventuras e Historias

La trama principal, con Don Quijote y Sancho como protagonistas centrales, se compone de una serie de aventuras de distinta índole:

  • Aventuras caballerescas: Son aquellas en las que Don Quijote transforma la realidad que percibe, tomándola como modelo de los libros de caballerías (ej. los molinos de viento convertidos en gigantes).
  • Aventuras verdaderas: Don Quijote y Sancho se enfrentan, de manera fortuita, a situaciones completamente reales que no son fruto de la imaginación del hidalgo (ej. la aventura de los leones).
  • Aventuras fingidas: Otros personajes (los duques, Sansón Carrasco, el cura, el barbero) alteran deliberadamente la realidad mediante disfraces, sonidos, luces, etc., inventando una trama caballeresca para envolver a Don Quijote. En ocasiones, la intención es ayudarlo a curarse de su locura (ej. la aventura del reino de Micomicón); en otras, simplemente buscan burlarse de él y divertirse a su costa (ej. la aventura del caballo Clavileño).
  • Historias interpoladas: Principalmente en la primera parte, son narraciones secundarias insertadas dentro de la trama principal. Su función es crear una ilusión de realidad, haciendo que los personajes de la trama principal (Don Quijote y Sancho) se conviertan en oyentes o testigos de otras historias. A su vez, los personajes de estas historias pueden intervenir ocasionalmente en las aventuras de Don Quijote. Las interpolaciones son una muestra de los diversos géneros narrativos populares en la época: novela pastoril (historia de Crisóstomo y Marcela), novela sentimental (historia de Doña Clara y Don Luis), novela morisca (historia del Cautivo), novela corta italiana (El curioso impertinente). La historia principal es interrumpida por estas novelas interpoladas, y estas, a su vez, pueden ser interrumpidas por otras.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *