El Romanticismo: Orígenes y Características
El Romanticismo es un complejo movimiento cultural que se desarrolla en Europa durante la primera mitad del siglo XIX y supone una revolución estética e ideológica. Se inicia en Alemania e Inglaterra, y entre sus precursores destacan el poeta inglés Young y el alemán Goethe con sus obras Werther y Fausto.
Los románticos protestan contra los valores impuestos y los problemas político-sociales del momento, haciendo de la libertad su bandera. Es una nueva forma de vivir y de crear que refleja una nueva actitud ante los problemas del hombre.
Características Principales
- Individualismo: El hombre señala sus propios fines. El artista expresa sus emociones con un egocentrismo exacerbado; se cree el centro del mundo, el intermediario entre el arte y los demás hombres.
- Culto a la libertad: El individuo proclama su derecho a expresarse y su libertad individual frente a la sociedad. Se rechazan las reglas sociales y artísticas. Pero esta liberación tiene su precio: uno de los sentimientos recurrentes es el de vacío y soledad, que lleva al romántico al desasosiego interior, al pesimismo y a la insatisfacción continua, lo que se ha denominado el «mal del siglo».
- Rebeldía y contradicciones: El romántico busca una felicidad imposible y choca inevitablemente con la realidad. La huida se hace necesaria; los románticos miran hacia el pasado legendario, hacia países exóticos o hacia su propio interior.
- Nacionalismo: Frente al universalismo de la Ilustración, el romántico proclama el nacionalismo político; cada país, cada región ensalza sus costumbres y sus valores tradicionales.
Hacia 1850, el Romanticismo concluye en casi todos los países europeos. Surgen nuevos movimientos: el Realismo y el Naturalismo.
El Romanticismo en España
Aparece en la década de los treinta, en época tardía. Las vías por las que se introduce la nueva estética en España son:
- El periodismo: Los primeros artículos que hablaban del nuevo movimiento fueron publicados por el cónsul alemán Nicolás Böhl de Faber en un periódico absolutista.
- El regreso de los exiliados liberales tras la muerte de Fernando VII, como Martínez de la Rosa o Espronceda.
El estreno de la obra del Duque de Rivas, Don Álvaro o la fuerza del sino, en 1835, marca su fecha de inicio. En 1849, la publicación de la novela La Gaviota de Fernán Caballero marca el final de la etapa romántica, aunque quedan algunos representantes como Bécquer y Rosalía de Castro, a los que se ha denominado posrománticos.
La Literatura Romántica
Para el romántico, la literatura es una vía para transformar la sociedad; en ella plasma sus ideales y sentimientos personales.
Temas Literarios
- El pasado histórico nacional o regional: La inspiración se busca en la Edad Media, el mundo árabe o en personajes literarios como Don Juan o Don Quijote. Se aprecia un apogeo de la novela histórica, de los romances y leyendas.
- Los sentimientos frente a la razón: La melancolía, el anhelo de una felicidad imposible, la fuerza del destino, el individualismo, la rebeldía ante el mundo y el amor, que rompe fronteras y convencionalismos sociales pero que a menudo da lugar al desengaño.
- La exaltación del yo y el culto a la libertad: El artista es el héroe, se siente superior al mundo, se aísla y busca una soledad egocéntrica.
- Los conflictos sociales: El romántico se hace eco de las desigualdades, de la conciencia nacionalista y de las teorías del humanitarismo social. Presenta personajes marginados pero libres: bandoleros, mendigos, víctimas en general de una sociedad clasista y opresora. Los artistas adoptan una postura comprometida.
Estética Romántica
Se pretende una renovación artística basada en el rechazo de las reglas clásicas y la exaltación de la imaginación. Se proclama la inspiración y la acción individual por encima de todo.
El Romanticismo modificó la doctrina de los géneros literarios, destruyendo los límites establecidos entre poesía épica, lírica y dramática. Mezcló en una misma obra tonos y estilos: lo trágico y lo cómico, lo solemne y lo castizo.
Otros Elementos Renovadores
- Ambientación: La naturaleza se convierte en confidente del héroe y refleja su estado de ánimo. Es una naturaleza salvaje, turbulenta y pesimista; sus escenarios preferidos son el mar bravío, las ruinas, las tormentas, la noche y ciudades como Salamanca o Toledo, con sus catedrales, mesones y callejuelas.
- Fantasía: La literatura romántica rompe los límites de la realidad; así, las obras están llenas de misterio y de elementos sobrenaturales: personajes de origen desconocido, situaciones límite, milagros, pesadillas y alucinaciones.
- Dramatismo: Utiliza formas distorsionadas; es una estética basada en la intensidad emocional, no en la elegancia clásica.
- Estilo retórico: El lenguaje es efectista y exagerado; hay una profusión de adjetivos, palabras esdrújulas, exclamaciones, antítesis violentas, comparaciones y metáforas. Por otra parte, los románticos también utilizan un vocabulario castizo y populista en escenas costumbristas llenas de colorido.