Dei Verbum es un documento fundamental emanado del Concilio Vaticano II. Se trata de una Constitución Dogmática que se centra en la Palabra de Dios y en cómo se transmite a los hombres y mujeres de hoy.
El Magisterio y la Sagrada Escritura: Dos Actitudes
El Magisterio de la Iglesia ha mantenido dos actitudes principales ante la Sagrada Escritura:
- Actitud Defensiva: Esta actitud surge, en parte, debido a:
- Las consecuencias negativas de la Reforma Protestante y su afirmación de la «sola scriptura».
- El desarrollo científico del siglo XIX y su aplicación a los estudios bíblicos, que cuestionaban la veracidad histórica de las Escrituras.
- Actitud Positiva: Esta actitud se manifiesta en un creciente interés por los estudios bíblicos. Dos encíclicas papales y el movimiento bíblico aportan elementos novedosos:
- Superación de la polarización teológica entre católicos y protestantes.
- La historia como lugar de comprensión de la fe.
- Nuevos métodos en el quehacer teológico.
- Una aproximación pastoral.
El Largo Proceso de Elaboración de Dei Verbum
La elaboración de Dei Verbum fue la más turbulenta de todo el Concilio. Comenzó a discutirse un mes después de la apertura y no se aprobó hasta 20 días antes de la clausura. Esto indica la importancia del tema, su carácter decisivo y la existencia de posturas muy distintas entre los Padres Conciliares sobre la Revelación. Fue necesario un profundo proceso de profundización y libertad para llegar a expresar y aprobar el sentir de todos.
Se presentaron cuatro esquemas diferentes:
- Primer Esquema (De fontibus Revelationis): Elaborado por una comisión presidida por el Cardenal Octaviano, respondía al pensamiento del Vaticano I y no a las nuevas sensibilidades. Fue retirado por el Papa al no obtener una mayoría suficiente.
- Segundo Esquema (De Divina Revelatione): Recogía las inquietudes de los Padres Conciliares, pero la síntesis no estaba madura y no fue aprobado.
- Tercer Esquema (De Divina Revelatione): Fue alabado y aceptado por la mayoría, pero no resolvía el tema de la Tradición y su relación con la Escritura.
- Cuarto Esquema (De Divina Revelatione): Incorporó bastantes cambios, abordando temas como la Tradición y la Sagrada Escritura, la verdad de la Escritura y la historicidad de los Evangelios. Finalmente, fue aprobado y promulgado el 18 de noviembre, poco antes de la clausura del Concilio.
Esquema Definitivo y Visión Global de Dei Verbum
El documento se estructura de la siguiente manera:
- Proemio: Explica el objetivo del Concilio: proponer la doctrina auténtica sobre la Revelación y su transmisión.
- Capítulo 1: La Revelación en sí misma:
- Naturaleza de la Revelación como autocomunicación de Dios.
- Énfasis trinitario y cristológico.
- Dimensión histórica.
- Síntesis entre Dios que se revela y la respuesta humana.
- Capítulo 2: Transmisión de la Revelación: Aborda la teoría de las dos fuentes de la Revelación (Tradición y Escritura), un punto de controversia con los protestantes, quienes sostienen que solo existe una fuente: la Escritura.
- Capítulo 3: La inspiración divina de la Sagrada Escritura y su interpretación: Aborda la verdad de la Escritura, relacionando la inspiración con la verdad contenida en ella.
- Capítulos 4 y 5: El Antiguo y el Nuevo Testamento: Subraya la unidad de ambos Testamentos y el carácter histórico de los Evangelios.
- Capítulo 6: La Sagrada Escritura en la vida de la Iglesia:
- La Palabra de Dios como alma de la Teología.
- Necesidad de formación bíblica.
- Epílogo: Exhortación final a leer la Palabra de Dios.
Aportación de Dei Verbum a la Vida de la Iglesia
- Acercamiento entre católicos y protestantes.
- Profundización en la vida espiritual de los creyentes.
- Renovación en la vida de la Iglesia en relación con la predicación, la catequesis, la teología y la espiritualidad.
- Apertura de nuevas iniciativas y caminos de profundización de la Biblia en relación con la cultura, la música, etc.