Antonio Machado
Es uno de los máximos exponentes de la poesía española del siglo XX. Constituye un ejemplo de evolución artística desde los principios de un Modernismo intimista, que conecta con la desazón romántica y la búsqueda y sostenimiento de la individualidad. Así, es habitual encontrar en su obra la expresión de la angustia vital, la melancolía, la sensibilidad extrema, la vuelta a la infancia, el hastío y una profunda tristeza; hasta la búsqueda de la voz genuina que se lamenta por una España en decadencia, por una guerra que la desangra, o bien reflexiona acerca del desánimo y la conciencia del acabamiento.
Temas y símbolos en Soledades, galerías y otros poemas
Se trata de una obra en la que se observa un Modernismo intimista, como decíamos antes. En ella, Machado anhela la búsqueda de sí mismo en el tiempo, en el amor, en la muerte y en el sueño. El poeta fracasa en este intento de búsqueda, y ello le provoca angustia vital y melancolía, que impregnan toda la obra. El tiempo es el tema por excelencia en toda su obra.
Temas y símbolos en Campos de Castilla
Un tema habitual en este libro es el tema de España. La visión regeneracionista de ella presenta dos líneas: la que recoge la decadencia, el abandono de sus gentes trabajadoras, como vemos en A orillas del Duero; la dejadez de los que poseen la tierra, que encontramos en Por tierras de España; el cainismo, la España inmovilista, folclórica, cerril, hipócrita, beata… que se observa en Un pasado efímero o en Un mañana efímero. Pero hay otra línea, la de la esperanza en una España del futuro, renovada y progresista, que está en los últimos versos de Un mañana efímero.
La Generación del 27: Cohesión Grupal y Nómina de Autores
Durante la segunda y tercera década del siglo XX (hasta el estallido traumático de la Guerra Civil Española), las artes españolas, entre ellas la literatura, viven un gran momento de esplendor conocido como la Edad de Plata. Un grupo muy numeroso de intelectuales (historiadores, cineastas, pintores, escritores…) se dan a conocer en estos años. De entre ellos, en la literatura cabe destacar dos grandes grupos: “Las Sin Sombrero” (Maruja Mallo, María Zambrano, Josefina de la Torre, Ernestina de Champourcín, María Teresa León, Concha Méndez…) y la Generación del 27 (Federico García Lorca, Pedro Salinas, Jorge Guillén, Dámaso Alonso, Luis Cernuda…). Ambos grupos compartían inquietudes estéticas y una relación que, en ocasiones, fue más allá de la amistad. Nosotros nos centraremos en el segundo.
Origen del Nombre y Cohesión Generacional
Recibe el nombre de Generación del 27 por tres importantes razones:
- Es en este año en el que ellos celebran el tercer centenario de Góngora, cuya estética barroca tanto admiran.
- Es en este año cuando alcanzan plena vitalidad sus revistas literarias, en las que consagran esta estética nueva.
- Es en el 27-28 cuando todos ellos ya han publicado obra y aparecen obras capitales.
Factores de Cohesión
Los factores que permiten considerarlos como una generación incluyen:
- Su relación con la Residencia de Estudiantes de Madrid.
- Entre los actos comunes, destacan, como hemos dicho, los organizados para el centenario de Góngora en 1927 o el de Goya en 1928.
- Colaboran en las mismas revistas, como Litoral.
- Agrupación en antologías.
- Presentan marcas socioculturales comunes: eran progresistas y universitarios.
Influencias y Maestros
Sus maestros abarcan toda la literatura española: desde la medieval (Jorge Manrique, el romancero…) hasta los inmediatamente anteriores a ellos, pasando por los clásicos (Cervantes, Quevedo, Lope, Góngora…), el Romanticismo, el Modernismo, la Generación del 14 y los Novecentistas. También reciben influencia de los vanguardistas europeos y sudamericanos. Por ejemplo, de Ortega y Gasset toman su concepto de arte deshumanizado; de Juan Ramón Jiménez, la poesía pura; y de Ramón Gómez de la Serna, su corriente vanguardista.
Temas Principales
Los grandes temas que recorren su poesía son Civitas hominem (la ciudad), la Naturaleza, lo lúdico, el Amor y el Compromiso. La ciudad, con su confort, sus cines, bares e inventos como el teléfono o la máquina de escribir, está presente en sus obras.
Orientaciones Estéticas
Sus orientaciones estéticas se pueden sintetizar en la unificación, equilibrio y convivencia de lo tradicional y lo vanguardista.
Poetas Destacados de la Generación del 27
Pedro Salinas (1891-1951)
La poesía pura estuvo siempre en la base de su creación. En su primera etapa, sus obras reflejan una clara influencia vanguardista. En su segunda etapa adquiere el apelativo de “poeta del amor”, entendido este como una fuerza extraordinaria que dota al mundo de significado. Tras la guerra, en su última etapa, su poesía se hace más comprometida.
Jorge Guillén (1893-1984)
Considerado el “poeta puro” por excelencia. Proyecta su obra como un todo que divide en cinco ciclos poéticos: Cántico, un canto a la vida y a un mundo que considera bien hecho; Clamor, donde adopta un tono crítico ante el descubrimiento de los defectos del mundo; y Homenaje, poemas dedicados a distintas personas de la Historia.
Gerardo Diego (1896-1987)
Destaca la variedad de temas, tonos y estilos de sus poemas. En su poesía se conjugan dos tendencias que se combinan a la perfección: por un lado, la poesía de vanguardia; por otro, la lírica tradicional.
Vicente Aleixandre (1898-1984)
En su poesía suelen distinguirse dos ciclos. El primero marcado por la vanguardia y la poesía pura. El segundo ciclo corresponde a una poesía más reflexiva que servirá de guía en la poesía de posguerra.
Luis Cernuda (1902-1963)
Entre sus libros destacan Perfil del aire, su primera producción, dentro de la línea de la poesía pura; Los placeres prohibidos, de influencia surrealista; y Donde habite el olvido, orientado hacia el romanticismo intimista y conectado con el simbolismo.
Rafael Alberti (1902-1999)
Resume en su trayectoria la historia del grupo poético del 27. En su poesía alternan la poesía neopopularista inspirada en el cancionero tradicional, la poesía de inspiración gongorina y vanguardista, la poesía surrealista motivada por una profunda crisis personal, la poesía política y la poesía de nostalgia en el exilio.
Dámaso Alonso (1898-1962)
Tras un largo silencio creativo reaparece con un libro sorprendente titulado Hijos de la ira, en la línea de lo que el autor denominó “poesía desarraigada”, cercana al surrealismo. El mundo se entiende como un caos poblado de dolor.
Federico García Lorca (1898-1936)
Poeta que también resume la trayectoria poética del grupo, empezando por la poesía pura, a la que sigue la neopopularista y desemboca en el surrealismo, toda ella marcada por el desasosiego y desarraigo que le provoca su propia homosexualidad.
Miguel Hernández (1910-1942)
Es considerado un genial epígono de la Generación del 27. Su poesía es de corte clásico-gongorino, arraigada, combativa e intimista.