1) TEMA CENTRAL: ENFRENTAMIENTO ENTRE LA MORAL AUTORITARIA Y EL DESEO DE LIBERTAD
El tema
central de la obra es el enfrentamiento entre una moral autoritaria,
rígida y convencional (representada por Bernarda)
Y el deseo de libertad
(encarnado por MaríaJosefa y Adela).Aunque algunos temas secundarios o
motivos cobren singular relevancia en el transcurso de la obra, no pueden
considerarse ejes nucleares de la acción dramática. La obra desarrolla, por
ejemplo, una apasionada historia amorosa, y censura la hipocresía y falsedad de
los personajes, pero entre estos temas predomina el del enfrentamiento entre
dos actitudes vitales y dos ideologías: la actitud que defiende una
forma de vida dominada por las apariencias, las convenciones sociales, la moral
tradicional basada en el autoritarismo; y la actitud que proclama por encima de
todo la libertad del individuo para pensar, opinar y actuar. En este
enfrentamiento reside el núcleo temático y estructurador de la obra. El resto
de los temas secundarios o motivos completan la visión dramática de Lorca.
Las demás hijas -Angustias, Magdalena, Amelia y Martirio- aceptan con resignación la suerte que les ha correspondido. Su frustración es el único camino válido frente a la condena que supone no resignarse (véase el linchamiento de la hija de la Librada o el suicidio de Adela). Por su parte, las criadas (Poncia y Criada) viven bajo el dominio y la autoridad de Bernarda: la temen, no se atreven a enfrentarse con ella y se limitan a murmurar a sus espaldas.
El autoritarismo de Bernarda se manifiesta ya en su primera intervención, constituye una constante de su actitud y está presente en las últimas palabras que pronuncia (toda la acción está enmarcada por la primera y la última palabra que Bernarda pronuncia: “silencio”):
Sin embargo, el deseo de libertad y el impulso amoroso de Adela son más fuertes que su temor a la autoridad materna. Desde el comienzo de la obra Adela manifiesta su rebeldía:
· Lleva un abanico de flores rojas y verdes en lugar del abanico negro prescrito por el luto.
· Se prueba su vestido verde y lo luce ante las gallinas.
· Expresa sus deseos de libertad y su decisión de romper con las normas de Bernarda:
2) TEMAS SECUNDARIOS: EL ESPACIO DE LA MUJER ENLA SOCIEDAD TRADICIONAL
Los temas secundariosse mueven en torno a las convenciones sociales (la hipocresía, el clasismo, el machismo, el miedo al “qué dirán”…) y el papel que le corresponde a la mujer en ese universoconvencional
A) El amor sensual y la búsqueda de varón
Hay
que señalar que La casa de Bernarda Alba es, como indica su subtítulo,
un drama de mujeres. Y el drama de estas mujeres encerradas se concreta en la
ausencia de amor y el temor a permanecer solteras.
El dominio
tiránico de Bernarda, que ha impuesto un riguroso luto de ocho años y que
controla cada uno de los movimientos de sus hijas, impide cualquier posibilidad
de que éstas entablen una relación amorosa. La irrupción
en su mundo cerrado de Pepe el Romano desencadenará las pasiones de estas mujeres
solteras que desean casarse para liberarse de la tiranía de Bernarda y para
vivir alegres y felices. La
pasión de Adela es el caso más paradigmático de todos. Ya en el acto primero se
nos ofrecen algunos indicios de su pasión: el abanico de flores rojas y verdes,
que simbolizan amor y pasión, y el vestido verde, con el que acude al corral a
mostrarse a las gallinas. En el segundo acto se produce la evolución de Adela:
la muchacha pasa de los deseos a los hechos. Ella misma define su pasión como
fuego que le quema y arde en su interior. En el acto tercero, se insiste en el
entusiasmo amoroso de Adela aludiendo al caballo semental (símbolo de la pasión
erótica) y a las estrellas y la belleza de la noche. Al final, afirma su
libertad amorosa al exclamar: “En mí no manda nadiemás que Pepe”.
B) El temor a la murmuración (al “qué dirán”)
es una constante en la vida del pueblo y
marca la conducta de Bernarda, que teme lo que pueden decir las mujeres que
asisten al duelo: “… ¡Andar a vuestras
cuevas a criticar todo lo que habéis visto!” Por miedo a
los comentarios de sus vecinas oculta a su madre: Bernarda se avergüenza de la
locura de su progenitora Asimismo,
las primeras palabras de Bernarda al oír el alboroto de sus hijas tras la
desaparición del retrato de Pepe el Romano se referirán a sus vecinas: «Estarán las vecinas con el oído pegado
a los tabiques». Las hijas son
conscientes del daño que causan las malas lenguas y se quejan amargamente de
que sus vidas estén condicionadas por la opinión ajena: “Nos pudrimos por el qué dirán”, interviene Magdalena.
C) La hipocresía
El mundo de las falsas apariencias y de la hipocresía como forma social afecta, básicamente, a Bernarda y, en menor medida, a Martirio. Simbólicamente, esta preocupación por las apariencias se refleja en la obsesión por la limpieza (la blancura de las habitaciones, su apellido mismo o la insistencia a la criada para que deje todo reluciente) que caracteriza a Bernarda
D) El odio, la envidia y el rencor en las relaciones sociales y personales
Las relaciones humanas están dominadas en toda la obra por los sentimientos de odio y de envidia. Bernarda se convierte en objeto del odio de sus criadas y de los vecinos del pueblo. Angustias es odiada y envidiada por el resto de sus hermanas. El odio y la envidia llevan a Martirio a acusar a su hermana Adela. También la desigualdad y la injusticia social provocan el odio de las criadas.
E) la injusticia social
A lo largo de la obra y, especialmente, durante el primer acto, Lorca pone de manifiesto las tensiones de la sociedad de su época. Denuncia la injusticia y las diferencias sociales, la conciencia y orgullo de clase y la crueldad que preside las relaciones de la sociedad. Plantea una jerarquía social bien definida. Las relaciones humanas están jerarquizadas y dominadas por la crueldad y la mezquindad del que ocupa el estrato superior con quien se encuentra en una posición inferior; y por la posición resignada , teñida de odio, de quienes están en los escalafones inferiores hacia Bernarda.
La desigualdad social, el contraste entre riqueza y pobreza, se plantea desde la primera escena con la Poncia y la Criada. La desigualdad económica afecta, incluso, a las hijas de Bernarda, diferencia que provocará, en cierta medida, el drama, puesto que Pepe el Romano elegirá a Angustias precisamente por su fortuna.
F) La marginación de la mujer: la honra/la decencia
En la
obra que nos ocupa, Lorca ha querido denunciar la marginación de la mujer en la
sociedad de su época. Para ello, enfrenta dos modelos de comportamiento femenino:
a) el basado en una moral relajada (Paca la Roseta, la prostituta a la que contratan los segadores, y la hija de la Librada: mujeres “indecentes”);
B) el basado en una determinada concepción de la decencia (a la que Bernarda somete a sus hijas)
Se distingue claramente el trabajo de hombres( en el campo y al aire libre) y mujeres( cuidan las casa)